La primera escuela de Feng Shui fue la de las Formas, también conocida como la de los 5 Animales Celestiales, porque utiliza 5 animales para representar simbólicamente el lado derecho e izquierdo, la parte delantera y trasera y el centro de una construcción. Es la escuela más antigua del Feng Shui y se utilizaba para ubicar las tumbas reales en un lugar idóneo para el descanso del alma. Su instrumento de trabajo es el Pakua del Cielo Anterior, un octógono que engloba los cuatro puntos cardinales principales y secundarios, los elementos y los 8 trigramas o posibles combinaciones de ying y yang, y que sirve para localizar el chi positivo y negativo de un espacio. La peculiaridad del Pakua del Cielo Anterior es que el Norte se opone al Sur. Esta Escuela determina las condiciones óptimas para construir viviendas o levantar ciudades y nos enseña a equilibrar la casa con los edificios que la circundan y a colocar los muebles de forma idónea para que la energia o chi fluya sin obstáculos y el ambiente nos sea favorable.
El Pakua del Cielo Anterior fue corregido por el fundador de la Dinastía Zhou, Wen Wang hace unos 2800 años, quién le incorporó las nueve estrellas del Lou Shu, representadas por una secuencia de números del 1 al 9, que en cualquier sentido suman 15. Estos números fueron trasladados a una tabla conocida como el Cuadrado Mágico o Luo Shu que representan las 9 combinaciones de energías diferentes que hay en el universo y la fuerza del ying y el yang.
A diferencia de la característica estática del Pakua del Cielo Anterior, en el Pakua del Cielo Posterior se observan las energías actuando e interactuando, como representación del cambio y el movimiento. Cada Trigrama está asociado a un número y a un color. En este Pakua, los 8 Kuas y los elementos son iguales pero con una orientación diferente a la del Pakua del Cielo Anterior: en el Norte ya no está la Tierra sino el Agua y en el Sur se encuentra el Fuego en vez del Cielo. Con la introducción del Pakua del Cielo Posterior que, como hemos visto, es energía en movimiento circular y se usa para estudiar los cambios del tiempo y las orientaciones favorables, nació la Escuela de la Brújula. Esta técnica está basada en cálculos matemáticos según la orientación de la vivienda, la fecha de nacimiento de sus habitantes y/o el año de construcción de la casa. La Escuela de la Brújula usa el célebre compás Lo Pan, un instrumento preciso y sofisticado compuesto por varios anillos que representan los ocho trigramas, las nueve estrellas, los 64 hexagramas del I Ching, las 28 casa lunares y las 24 constelaciones, con un circulo interior de metal que simboliza el Cielo. El Lo Pan describe el flujo energético en la casa y proporciona prácticamente toda la información necesaria para evaluar un inmueble.
A su vez, la Escuela de la Brújula está dividida en otras dos: la Escuela Bazhai, también conocida como la Escuela de las Ocho Casas y la Escuela Xuan Kong o de las Estrellas Volantes. La Bazhai utiliza la brújula para clasificar las diferentes energías de la casa, en función de la orientación geográfica de la fachada, y analiza la influencia de esas energías en las personas que la habitan según su fecha de nacimiento o Trigrama Perosnal.
A diferencia de las Escuela de las Formas y la Bazhai, la Escuela Xuan Kong incorpora el factor tiempo y trabaja no solo con 8 direcciones geográficas sino con 24, pues divide cada punto cardinal en 3 para obtener una mayor precisión en los cálculos. La orientación de un inmueble, la fecha de su construcción, el día en que nacieron sus habitantes y los 5 elementos -madera, fuego, metal, aire y agua- son básicos en la elaboración de sus cálculos matemáticos para lograr el equilibrio energético. Sin duda, esta escuela constituye el nivel más avanzado y efectivo del Feng Shui y sus conocimientos, asociados con los de la Escuela de las Formas, dan excelentes resultados.
Por último, mencionaramos otra escuela muy difundida en Occidente por su facil aplicación, que es la Escuela de los Sombreros Negros o de las Ocho aspiraciones de la Vida, que divide la casa en ocho áreas: Finanzas, Fama, Pareja, Hijos, Protectores, Profesión, Estudios y Familia. Sin embargo los practicantes del Feng Shui Clásico dudan de su efectividad pues no utiliza la brújula, un instrumento esencial para los auténticos maestros.